Ceuta presume y con razón de honrar a quienes la protegen. Monumentos a la Guardia Civil, a la Policía Local y a otros cuerpos recuerdan a diario su servicio a la ciudad, pero mientras miramos esas estatuas, conviene preguntarse, ¿dónde está el reconocimiento público a quienes, sin armas ni honores, sostienen la ciudad cada mañana con una escoba en la mano?
