Sí, date vidilla, porque estoy firmemente convencida de que no estamos aquí para sufrir.
Sí, date vidilla, porque estoy firmemente convencida de que no estamos aquí para sufrir.
¿Por qué intentas cambiarte si todavía no has llegado a conocerte?
Estaba dándole vueltas a la palabra y buscando las diferentes definiciones, y pensaba dejar aparte las referentes al plano sentimental, pero me acabo de dar cuenta de que no, no quiero dejar aparte ninguna.
Cuando empecé a dar mis primeros pasos en el mundo del Coaching, me llamó la atención una expresión “preguntas poderosas” y, si te soy sincera, no resonaba demasiado con el concepto; es más, me chirriaba un poco.
Ayer volvía a una de mis reflexiones de esas que me llevan a rumiar mi realidad y me ayudan a recolocar lo que elija en cada momento ¿por qué hago lo que hago?