Estamos a seis meses de las elecciones municipales de nuestra ciudad y, como siempre, como las cosas no han funcionado todo lo bien que debieran y empiezan a destaparse, no ahora sino de bastante tiempo atrás, situaciones anómalas dentro de la Asamblea, ocurre que algunos de los 25 que componen el Pleno de la Ciudad empiezan a ponerse nerviosos viendo que les pueda salpicar cualquiera de las cuestiones que se tiran a la cara unos y otros, como ocurre cotidianamente en política.

