Si la pasada semana compartía con ustedes algunas reflexiones sobre las irregularidades detectadas en el denominado caso Errejón, en esta ocasión, centraré mi artículo en la inmoralidad de la diputada regional y aspirante a candidata de IU a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Tania Sánchez, al adjudicar un contrato de 136.851,41€ a una sociedad participada por su hermano, cuando esta ostentaba la concejalía de Cultura, Festejos y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid.

