Cuando entré en el mundo de la política lo hice bajo el convencimiento más profundo de que a través de ella se pueden cambiar las cosas. Yo, como muchas de las personas que me rodean, no vivo de la política, la política es parte de mi vida y es a ella a quien le tengo que dar las gracias por hacerme sentir mejor persona, por afianzar mis principios, mis valores y mis ideas . Entiendo la política como instrumento de cambio y herramienta de servicio hacia la sociedad, hacia su gente, por eso no comparto la individualidad, el egoísmo, y el sentimiento de propiedad que le invade a personas que anteponen las siglas de un partido al beneficio común, compartido, y ajeno.