Si analizamos las sesiones plenarias, lo cierto es que el diputado de Vox, Carlos Verdejo, en algunos asuntos ha demostrado tener gran parte de razón, pero el propio portavoz del citado partido se encarga de tirarla por tierra y perderla, haciéndole un flaco favor a la fuerza de la democracia, al potenciar y utilizar el insulto fácil y la provocación.
