La cardioproteccion en España crece exponencialmente desde 2019, sin embargo parece que según en qué comunidades esta es tomada más en serio o no. Si se echa un vistazo al estudio realizado, en Ceuta tan sólo se cuenta con 16 desfibriladores, lo que supone solo 2 de estos aparatos por cada 10.000 habitantes, una de las tasas más bajas de todo el territorio nacional, e incluso muy distanciada de la ciudad hermana de Melilla que cuanta con 36 de estos desfibriladores.
La cardioproteccion en España crece exponencialmente desde 2019, sin embargo parece que según en qué comunidades esta es tomada más en serio o no. Si se echa un vistazo al estudio realizado, en Ceuta tan sólo se cuenta con 16 desfibriladores, lo que supone solo 2 de estos aparatos por cada 10.000 habitantes, una de las tasas más bajas de todo el territorio nacional, e incluso muy distanciada de la ciudad hermana de Melilla que cuanta con 36 de estos desfibriladores.
No se entiende como en Ceuta no se realiza un esfuerzo mayor para lograr un mayor número de espacios cardioprotegidos, ya que este tipo de aparato nunca está de más y puede salvarle la vida a una persona.
Ante cuestiones de este calado, no se debería mirar el bolsillo y el gasto que ello suponga, sino la seguridad de los ciudadanos. Cuantos más desfibriladores estén instalados por los diferentes edificios públicos de la ciudad, e incluso fomentar estos en los locales y establecimientos de la ciudad a través de algún tipo de ayuda, debería ser lo idóneo para lograr que Ceuta sea una ciudad cardioprotegida en todos sus rincones.
Con la vida de las personas no se debería jugar, y si como se ha demostrado, la presencia de estos aparatos han logrado aumentar la protección ante cualquier cardiopatía, aumentando el número de personas que han podido ver salvada su vida por tener cerca un desfibrilador, la Ciudad ya está tardando en adquirir y dotar Ceuta de más número de estos aparatos.
