El cementerio de Santa Catalina se está muriendo poco a poco gracias a la dejadez de los políticos de nuestra ciudad. Lamentablemente, tenemos que observar, prácticamente a diario, cómo las instalaciones del cementerio están totalmente obsoletas, provocando numerosas situaciones no deseadas que vienen a unirse al ya difícil momento que las familias tienen que pasar cuando despiden a un ser querido.
