En la encrucijada de la historia y el progreso, la ciudad de Ceuta se ve ensombrecida por una práctica lamentable y recurrente: el abandono de edificios emblemáticos que, en lugar de ser vistos como oportunidades para el desarrollo, son relegados al olvido y la decadencia. Entre los trágicos ejemplos de esta tendencia se encuentran el hospital de la Cruz Roja, la antigua prisión de Los Rosales, y diversos acuartelamientos, todos ellos testigos silenciosos de la indiferencia que erosiona el patrimonio urbano de la ciudad autónoma.

