España ya ha puesto encima de la mesa de Bruselas las necesidades de Marruecos para controlar la frontera, sólo un día después. Dice que necesita 60 millones en helicópteros, vehículos y otro material para contener la inmigración.
España ya ha puesto encima de la mesa de Bruselas las necesidades de Marruecos para controlar la frontera, sólo un día después. Dice que necesita 60 millones en helicópteros, vehículos y otro material para contener la inmigración.
Es inadmisible que una de las fronteras sur de Europa haya sido un coladero de personas, más de 600, a través de lugares no habilitados para el paso regular de éstas y utilizando la violencia contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Europa debe dejar de cerrar los ojos ante lo que sucede en Ceuta. Es el propio Gobierno español el que debe encargarse de esto de una vez por todas.
Que los trabajadores de órganos judiciales como el Contencioso Administrativo y el Social estén soportando humedades y malos olores en sus puestos de trabajo es una injusticia. También lo es que desde 2016 esté coleando el acondicionamiento de la antigua sede del Banco de España.
Cuando la situación de Acemsa no era la idílica y se empezaron a construir los cimientos que pudieran sostener una empresa solvente se levantó mucho polvo. Es verdad que el polvo puede cegar a muchos, entre ellos a Coalición Caballas, por unas críticas tan apartadas de la realidad. A otros, simplemente les pueden llevar a echar pestes porque ven en peligro su cortijo.
La obra de la Gran Vía se concibió para revitalizar y en su gestación ya hunde a los empresarios. Uno de los motivos por los que el Gobierno de Juan Vivas ha defendido la necesidad de una obra en la Gran Vía es buscar la incidencia en la economía.