El PSOE ha sido el gran ausente en la concentración que los empresarios llevaron a cabo ayer martes, a las puertas de las entidades Bankia y BBVA para exigir una respuesta a las medidas impuestas, de manera unilateral, que están bloqueando sus negocios y asfixiando su economía. Pero no sólo el PSOE como partido político afianzado en la ciudad y relegado a hacer comunicados repetitivos sobre el estado de las barriadas, sin ni siquiera levantar la voz para apoyar o rechazar la movilización del sector comercial, sino el Partido Socialista Obrero Español que ahora dirige la Delegación del Gobierno.