Cada vez que se produce una salida o llegada masiva de ceutíes a través de la línea marítima quedan al aire las vergüenzas de las navieras y de aquellos que supuestamente son los responsables del buen funcionamiento del puerto, especialmente del puerto de Algeciras, ya que si esas desagradables situaciones no se suelen producir en el puerto ceutí, en el puerto vecino de Algeciras, nos siguen viendo a los ceutíes como esos ciudadanos españoles incómodos que en cuanto se presente la ocasión hay que humillar.

