Leo y veo, con fotos incluidas, en las celebraciones –no sé que celebran-, al técnico de la UA Ceutí de la Segunda B junto a sus jugadores y algunos directivos sacar pecho por haber estado once partidos en la segunda vuelta sin perder y estar a un punto de la Copa. Digo que me asombro pues el objetivo de este equipo era luchar por el ascenso y prácticamente quedó descartado del mismo al final de la primera vuelta, por lo que no entiendo tanta celebración. Otros equipos también alcanzaron esa cifra de partidos invictos.

