Cuando uno toma una decisión pública habrá quien la aplauda o la critique.
Cuando uno toma una decisión pública habrá quien la aplauda o la critique.
La decisión de Chito este sábado en Melilla de ordenar a su equipo lanzar fuera un doble penalti o quedarse parado en el campo, en los últimos minutos, para protestar las decisiones arbitrales es reprochable y criticable aunque tenga razón en que los árbitros perjudicaron a su equipo frente al Constitución.
No es normal que un entrenador tome esa decisión por considerar que le están perjudicando los colegiados, pues en otras ocasiones le habrán beneficiado y seguro que no ha tomado ninguna postura y se ha limitado a callarse. Además, nos preguntamos si hubiese hecho lo mismo si se hubiese estado jugando el título de liga o un ascenso. Seguro que no.
Si cada vez que un equipo sea perjudicado por decisiones arbitrales tomase el mismo camino veríamos cada fin de semana esto en más de una ocasión y seguro que no es el camino a seguir. Hay que apechugar cuando te perjudican como cuando te benefician y ser deportista hasta el final.
El técnico del Ceutí en esta ocasión se equivocó, y creemos que también ha perjudicado la imagen de su equipo, aunque seguro que habrá que considere que fue la decisión oportuna y le felicite.
PD: ¿Habrá tirón de oreja del club?
