El incidente en Motril, con invasión de campo y agresiones, que le ha costado una sanción al club Mutrayil y a jugadores de este equipo y del CD Puerto, no es el primero que se ha producido en esta categoría, y demuestra que esta categoría no recibe la atención que se merece por parte de la Comisión Nacional de Fútbol-sala de la RFEF.

