Un año más llega el 12 de agosto, Día Internacional de Juventud, y la población joven de nuestra Ciudad mantiene los mismos problemas, e incluso se agravan. La situación de desempleo juvenil es desesperante y roza lo “penal” por la apatía política. Ser capital del paro juvenil en Europa parece no importar al PP que presenta presupuesto tras presupuesto sin una partida que entre de lleno a plantear soluciones. Se escudan en los planes de empleo cuando se les pregunta por sus políticas sobre la materia, ocultando así su ineficaz actitud y falta de ideas, lo que condena a miles de jóvenes al exilio o a formar parte de un sector peligroso, de exclusión social.