Desde su nacimiento en 2007, UPyD siempre ha pretendido hacer de la lucha contra al bipartidismo y sus corruptelas uno de sus ejes discursivos centrales. Tanto PP como PSOE están sucios, no sirven para dar soluciones a los problemas del país y por ello hace falta una alternativa conservadora que no arrastre todo lo arrastrado por el bipartito. Eso es lo que durante muchos años ha pretendido encarnar Rosa Díez. Por desgracia, cuando el barco parece que se hunde, algunos capitanes suelen cambiar de opinión...y de principios. Jacob Hachuel podría ser un buen ejemplo.
De ser una de las principales caras visibles de la formación magenta en la ciudad a convertirse en uno de los hombres fuertes del Gobierno de Juan Vivas. Cosas de la vida.
Aun con todo, este ejemplo de coherencia pretende dar lecciones de democracia y civismo a los demás. El señor Hachuel dijo hace unos días que "Podemos piensa pasar por encima de la ley en todo lo que quieran". Parece que, aparte de la fidelidad a los principios, la prudencia tampoco es una de las virtudes del Portavoz del Gobierno. Hablar de gente que se salta la ley cuando uno forma parte de un Ejecutivo del Partido Popular es, cuanto menos, llamativo. Nada mejor que las filas del PP para encontrar imputados, procesados y presidiarios.
Hablamos de un partido que repartía sobresueldos, que sabemos que se ha financiado ilegalmente desde su nacimiento, que pagó su sede con dinero negro y cuyos tesoreros (todos, sin excepción) han sido imputados por casos de corrupción. Bárcenas, Granados, Fabra, Rato, Matas, Sepúlveda, Cotino, Acebes, Naseiro, Lapuerta, Sanchís, Crespo. Y la lista sigue. Gürtel, Púnica, Pokémon, Brugal, Palma Arena. Y la lista sigue. The New York Times ha llamado la atención a España debido al control político que el Gobierno del PP ejerce sobre los medios de comunicación, por no hablar de lo que organismos internacionales en defensa de los Derechos Humanos han dicho sobre, por ejemplo, la Ley Mordaza. También podríamos hacer hincapié en la ley de Amnistía Fiscal aprobada por los de Rajoy, un procedimiento mediante el cual, a la par que a la gente de a pie se le suben los impuestos, los defraudadores tienen vía libre para blanquear su dinero. Todo un ejemplo de ética tributaria.
El Partido Popular ha dejado claro que, en su caso, la corrupción es algo estructural. Si existe un ente que en este país ha demostrado no tener ningún respeto por la legislación, ese es, sin duda, el PP. Por lo tanto, señor Hachuel, le recomendamos que, antes de acusar a los demás, se dé una vuelta por los pasillos de Génova 13. Seguro que allí encontrará a muchas más personas dispuestas a pasar por encima de las leyes que en las filas de Podemos.
Círculo Podemos Ceuta.