Este artículo examina críticamente la diferencia entre la física como modelo necesario —instrumento formal y predictivo— y la posibilidad de que ese modelo no represente una verdad última sobre la realidad. Repasa ejemplos históricos, problemas contemporáneos (materia/energía oscura, gravedad cuántica, partículas potencialmente superlumínicas), las limitaciones epistemológicas de nuestras pruebas y propone líneas conceptuales y experimentales para avanzar. Además, explora la hipótesis radical de que el universo mismo podría no ser “real” en un sentido ontológico absoluto.
