Los últimos sondeos muestran una tendencia preocupante: VOX ha pasado de estar por debajo del 10% a rozar ya el 18% de intención de voto, acercándose peligrosamente al 20%. Mientras tanto, el Partido Popular se mantiene estancado, incapaz de recuperar credibilidad y de conectar con su electorado en los temas que más preocupan a los españoles.
