La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) ha vuelto a adelantar su aparición y ya se ha detectado su presencia en provincias como Murcia y Castellón, una situación que, según los expertos, no tardará en repetirse en otros puntos del territorio nacional. Esta plaga supone un serio riesgo para la salud de las personas —especialmente los niños— y puede resultar incluso mortal para los perros.
