La sanidad pública constituye uno de los pilares fundamentales del Estado del bienestar en España. No se trata únicamente de un servicio público más, sino de la garantía efectiva de un derecho recogido en nuestra Constitución: el derecho a la protección de la salud. Defender el Sistema Nacional de Salud (SNS) es, por tanto, defender un modelo de sociedad basado en la igualdad, la cohesión y la dignidad de las personas.
