En el actual contexto de seguridad ciudadana, donde la demanda de presencia policial en las calles es cada vez más apremiante, resulta necesario plantear estrategias que permitan una redistribución eficiente de los efectivos policiales. Una medida que merece análisis serio es la incorporación de vigilantes de seguridad privada para las funciones de vigilancia estática en comisarías y dependencias policiales, liberando así a agentes cualificados para labores operativas en la vía pública.
