Mientras la gente vive asfixiada ante una realidad social que se nos ha escapado de las manos, al permitir que haya en Ceuta familias sin ningún tipo de ingresos económicos o con millones de trabas para acceder a los recursos, existen personas dedicadas al mundo de la política que la mancha, la menoscaba, y la mancilla. Son personas que han convertido la política en un cortijo de intereses personales, poderío y egoísmo. Estas personas, capaces de mercadear con la política, inducen a que la gente haya perdido la confianza en ella a pesar de saber que ésta es necesaria y primordial. La política es el arte del buen Gobierno y Gobernar no tiene nada que ver con la obsesión de ocupar un cargo. Gobernar es dirigir todos los esfuerzos hacia un mejoramiento social en igualdad de condiciones, es servir a la sociedad, es estar las 24 horas del día a disposición de quienes confiaron en ti. En cambio, últimamente aumenta la lista de quienes hacen de la política un sustento de vida y no el soporte para cambiar la vida.