Será un gran día y yo estaré allí, en Madrid. Pero no sólo yo, el sábado existirá una inmensa marea de personas sensibilizadas con el terrorismo machista. Todavía hay quienes se escandalizan cuando escuchan esta palabra, pero luego no son capaces de mover ni una sola pestaña cuando también escuchan: "otra mujer más asesinada en manos de su pareja". Desde luego que hay que ser de una pasta perversa para no considerar estas muertes como la lacra más inhumana de una sociedad. Oiga, ¿que nos quitan la vida como si fuéramos hormigas y aun dudáis de la igualdad?

