Hasta ahora parecía que todo era de color rosa y que nuestra ciudad estaba dirigida por personas pulcras y sin atisbo de sospecha, pero con nada que se ha movido el árbol hemos observado que esto no era así. Ciertamente todo este asunto de las viviendas era vox populi, pero era tal la maraña creada, que era muy difícil que alguien con algo de poder político pudiera poner las cosas en su sitio, unos por estar "pringados" como el que mas y otros por pretender dejar que la fruta madurara y cayera por si sola, para así solo tener que recoger el fruto,

