Ceuta está fuera de la Unión Aduanera. Eso es verdad, y nadie lo discute. El problema es que esa frase se ha convertido en la respuesta automática para justificar cualquier retraso, cualquier trámite de más y cualquier sobrecoste, por desproporcionado que sea. Que Ceuta esté fuera de la Unión Aduanera justifica que existan controles. No explica que esos controles sean tan duros que, en la práctica, cruzar mercancía desde la Península a una ciudad española resulte más complicado que exportarla a un país extranjero para lo que se suelen buscar soluciones. Y no digamos enviar algo desde Ceuta a España u otro país de la Unión Europea (UE).
