Igual que si de un espeso día de levante envuelto en niebla se tratara, tenemos un humo blanco que nos rodea, que flota sobre nuestras cabezas. Sí, es la fumata blanca que anuncia que en el último Pleno se ha aprobado el Plan, con mayúsculas. ¡Habemus un nuevo modelo de ciudad! ¡Aleluya!
