Aquella madrugada el de Portoplano, se levantó cansado y agobiado, no dormía bien. Dicen que cuándo se revuelve uno entre las sabanas, es que algún problema está dentro del corazón y no eres capaz de armonizarlo. Combinar, siempre la misma historia, la realidad interior con la exterior, los deseos buenos de dentro con las realidades exteriores y externas no buenas…
