Los narcotraficantes del Campo de Gibraltar sobrepasaron la línea roja, llegando muy lejos y provocando el enfado de las autoridades y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Estos indeseables de la sociedad fueron poco a poco sobrepasando todos los límites establecidos, aprovechándose de la falta de capacidad o de maniobra del Estado, y adquiriendo cada vez más cotas de poder.
