Los integrantes del SEIS siguen sufriendo en sus carnes los apedreamientos con los que algunos descerebrados parecen encontrar su diversión. Descerebrados que, en un momento dado, para buscar esa diversión podrían columpiarse en los cuernos de sus padres, pero aquí, aunque Vivas se afane en focalizar que la culpa de todo lo tienen estos bastardos, no es menos cierto que la ineptitud y la incompetencia de Hachuel al frente del área de Gobernación son pedradas más duras a la inteligencia humana, y en este caso particular a la de los bomberos y los agentes de policía.

