No paran de sumarse Menas al fenómeno Puerto. Salen hasta de debajo de las piedras. Da igual la hora del día a la que uno pase por la Avenida Juan de Borbón porque su presencia es continua. Se mueven en grupos de entre cinco y 10 miembros y entran y salen del Puerto a su antojo y ante la impotencia de las autoridades a las que faltan continuamente al respeto desoyendo las prohibiciones y correteándoles.

