El pasado fin de semana un Policía Local, muy conocido por la sociedad caballa por su forma de proceder, fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol y sancionado con 1.000 euros de multa, además de la retirada del carnet de conducir, después de enfrentarse a los agentes de la Policía Nacional que previamente advirtieron al individuo que lo mejor era dejar el coche estacionado y regresar andando, finalmente, y ante la negativa de éste, fue detenido.

