No sabemos hasta cuando será el verdadero jefe de esta Ciudad, o sí, porque es un asunto que dentro de no mucho traerá cola y será totalmente público. Todo el mundo sabe que hay facturas pendientes, algunas incluso del ejercicio anterior, pero el interventor, lejos de sus funciones y responsabilidades, decide paralizar todo el flujo económico, vacilando, constantemente, a los proveedores de esta Ciudad.

