Parece que el ocultismo y el no dar la cara ante los medios de comunicación es lo que se estila entre la clase política que tienen miedo a las preguntas de los periodistas. Muestra de ello es la señora delegada, que se mantiene oculta en la Delegación del Gobierno como si de una tortuga oculta en su caparazón se tratase, pero es que también parece que Ceuta cuenta con una diputada nacional que lleva a cabo la misma práctica política, la de que nadie sepa dónde está, ni lo que está haciendo y claro, sin ofrecer una rueda de prensa para explicar el supuesto trabajo que viene realizando en Madrid.

