El Gobierno niega que Kissy Chandiramani haya tenido una injerencia política en la oposición del OASTCE. Cuanto menos, si el Gobierno asegura que la consejera no ha realizado ninguna acción que no se ajuste a la legalidad, debería decir y aclarar qué es lo que ha pasado exactamente, ya que no se entiende que los sindicatos se hayan podido inventar algo tan grave como lo denunciado durante la comparecencia pública, y durante la cual aseguraron tener documentos que acreditan esa irresponsabilidad de la consejera.

