Es preocupante observar que solo el 26 % de los jóvenes que experimentan malestar emocional y buscan ayuda, deciden acudir a profesionales de la salud. Este dato no es solo una cifra alarmante, sino también un reflejo de las barreras, tanto visibles como invisibles, que muchos jóvenes enfrentan al intentar acceder a la atención que necesitan.

