La ministra de Defensa, Margarita Robles, completó esta semana una nueva visita a nuestra ciudad, en esta ocasión insulsa a más no poder. Además de no querer hablar ante la prensa, la ministra disertó apenas 20 minutos cuando la conferencia en las “Jornadas Jurídicas” preveían una duración de una hora, es decir, hizo lo que quiso para pronunciar unas palabras que no tenía preparadas.

