El juzgado de lo Penal ha condenado en la mañana de este jueves al propietario de una empresa que mantuvo una relación comercial con Lili Shopping Center entre los años 2014 y 2015 y que, con ánimo de enriquecerse a su costa, le cobraba el IPSI de las mercancías que no declaraba en la aduana de Ceuta.
