Apostar en España es completamente legal desde que en el 2011 se aprobara la ley de juego online y se crease el organismo que regulase esta industria, haciéndose efectiva en el 2012. Con la aparición de la DGOJ (Dirección General de Ordenación del Juego), se evitan problemas de inseguridad, aportando normativas y accediendo a un entorno comercial muy productivo que contribuyese de manera notable con las arcas del estado.
