No parece que vaya a frenarse pronto el crecimiento de quienes juegan a tragamonedas en línea desde el móvil o el ordenador. Las cifras se disparan: millones de apuestas, todas sucediendo a la vez, apenas unos clics tras la pantalla. Es que la infraestructura que lo sostiene rara vez resulta visible: ahí es donde aparecen los centros de datos.
