Hace unos meses el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) recogía entre sus líneas de actuación social que los derechos humanos son derechos ligados e inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de ningún tipo, no importando si se era hombre o mujer, o si se era del norte o del sur, porque antes de cualquier prejuicio o estereotipo claramente infundado estaban el principio de respeto por la persona, por el ser, por la tolerancia y la dignidad que todos y todas nos merecemos como seres humanos.

