La constitución española es símbolo de la unidad de todos los españoles, así pues, están todos los derechos y deberes del ciudadano de a pie español. Es el principal argumento contra los enemigos internos de la patria, como el secesionismo: “Artículo 2: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

