Todas las mañanas abro mi correo electrónico esperando que un medio nacional, me escriba, y me diga que me contrata para redactar artículos diarios de opinión literarios.
Cuento este pequeño sueño, no para hablar de mí, que no tiene importancia. Porque este sueño puede ser el espejo y símbolo y signo y metáfora, para hablar de su pequeño sueño-deseo-espera-esperanza… Cada uno, cada persona, arrastra dos o tres o cinco. Van cambiando a lo largo de la vida y de las circunstancias y de la edad…
Diríamos, que este es el mío, quizás uno de los últimos que tenga. Es cierto, dispongo de otros, pero ya entran en el terreno de la intimidad y de la personalidad. No me gusta hablar de mí. Pero es cosa correcta, se indica en los manuales, que en los artículos de opinión se señale algo de uno mismo, algo de la vida normal y rutinaria, algo de lo que sucede y algo de lo que te sucede…
Este es mi pequeño sueño, quizás, posiblemente, nunca se cumpla. Y, como otros pequeños o medianos o grandes sueños, que he ido teniendo o usted haya tenido, pues no se han cumplido. Muchas veces, creemos por culpa de nosotros, otras veces, por culpa de otros. Quizás, sea una suma de circunstancias y de añadidos y de personas y de cruces y de azares y de causalidades…