El Presidente del Foro de la Educación de Ceuta (Ángel Gabarrón) ha presentado su dimisión como tal. Es un gesto de orgullo y dignidad que merece la pena valorar. Entre otros motivos, porque no suele ocurrir. En una Ciudad en la que estamos acostumbrados a agachar la cabeza y guardar silencio ante cualquier humillación, resulta extraño que una persona que ocupa un cargo público, anteponga sus convicciones a sus intereses.

