¿Y por qué de este enunciado?, pues sencillamente porque nuestra sociedad ha caído en un verdadero letargo moral, ético y político que la esclaviza mental y humanamente y del cual solo podría salir si empezara a entender el peligro que supone dejar pasar el tiempo dando por bueno tal condición. Por desgracia con el paso de los años el esclavo de manera irracional e incomprensible, como si de mera cuestión de supervivencia se tratase, de algún modo y sin ser consciente de ello también empieza a amar sus cadenas.

