La reflexión de la semana
Miro a mi alrededor y percibo el movimiento, leo los cambios de ciclo y de ritmo y entiendo su esencia. Sé que nada es estático, que lo único permanente es el cambio, y reconozco la naturaleza sana de dicho cambio y, aún así, siento que hay partes de mí que continúan resistiéndose, pretendiendo aferrarse a momentos, experiencias, personas.

