Tras ver los últimos resultados de la encuesta hecha por el CIS me vienen muchas cosas a la cabeza, y creo que estos datos propicianque en este espacio mío personal pueda opinar lo que, por ahora, no había hecho anteriormente en público.
Tras ver los últimos resultados de la encuesta hecha por el CIS me vienen muchas cosas a la cabeza, y creo que estos datos propicianque en este espacio mío personal pueda opinar lo que, por ahora, no había hecho anteriormente en público.
Curiosa mañana la del lunes. Convocados a las nueve, pensé que me había equivocado de día o de hora. Una solitaria carpeta encima de la gran mesa redonda: la de la Presidenta de la Comisión, Mabel Deu, que se había ausentado un momento. Allí no había nadie. ¡Qué pocas expectativas levantaba dentro y fuera esta primera sesión de la Comisión de investigación sobre el caso Loma Colmenar! Sólo un fotógrafo hacía acto de presencia previo al comienzo de la sesión.
En ocasiones vemos en televisión programas donde se trabaja con grupos de jóvenes de temprana edad (menos de 10 años) y se les enseña diversas actividades donde se mentalizan y disciplinan para un correcto comportamiento y responsabilidad en el futuro: los llevan al campo, granjas, animales, etc. He visto uno recientemente donde les llevaban a limpiar una playa que habían dejado sucia los bañistas; no supuso para ellos un trabajo, al revés, fue una forma de distracción, o casi un juego, como así lo expresaban contentos y satisfechos.
Una catástrofe medioambiental que se podría haber evitado. Desde el último incendio, que fue de grandes proporciones, al que se ha producido este lunes, ha transcurrido en torno a un año ¿Qué medidas había adoptado el Gobierno de la Ciudad para que este tipo de fenómeno tenga las mínimas consecuencias? Yo se lo digo: ¡ninguna!
El 5 de octubre de 1994 la UNESCO proclamó este día como el Día Mundial del Docente, celebración con la que se rinde homenaje a los millones de docentes de todo el mundo; unos trabajando en peores circunstancias que otros, claro, porque no debemos olvidar las condiciones laborales en las que desempeñan su labor docentes de países como India, Mali, Somalia, Yemen, Libia, Tanzania y Angola, por nombrar solo algunos países asiáticos y africanos.