El pretender justificar la ausencia de ideas y/o soluciones con la ridícula presencia de nuestros líderes en los platos de TV, no pasa de ser una vulgar estratagema para intentar incrementar el número de votos en las próximas elecciones generales del 20-D. Nadie con dos dedos de frente puede considerar que por conducir un cochecito (Rivera), encestar un balón (Sánchez), destrozar una canción (Iglesias) o darle una colleja a un hijo (Rajoy), mitigará el insufrible y vergonzoso 22% de paro, la desastrosa gestión de la Enseñanza y Sanidad o erradicar la corrupción. Podrían tolerarse semejantes idioteces si en paralelo, cada uno de estos sesudos políticos, tras obsequiarnos con su particular gracieta, ocurrencia o virtuosismo, aportara dos o tres medidas eficaces para colaborar en la solución de los problemas apuntados..