Los ciudadanos estamos sufriendo la incompetencia de unos líderes políticos interesados en la formación del nuevo Gobierno, pero no pensando en el futuro del País, sino en sus apetencias personales y partidistas.
Los ciudadanos estamos sufriendo la incompetencia de unos líderes políticos interesados en la formación del nuevo Gobierno, pero no pensando en el futuro del País, sino en sus apetencias personales y partidistas.
En una semana hemos pasado de ser el centro de atención, por quienes consideraban que en el PSOE existía peleas internas, a liderar la formación de un Gobierno. En estos momentos el PSOE está demostrando, una vez más, unidad, responsabilidad y altura de Estado, lo que no ha tenido el Partido Popular.
Se dice que estamos en una época, al menos en Occidente que hemos caído en una moral o ética hedonista o epicureísta o materialistas, ¿pero sabemos un mínimo de lo que es una moral o ética de ese cuño? ¿Aunque no sepamos en qué clase o tipo de moral o ética estamos, estamos situados en una de ellas, en una de las siete u ocho grandes sistemas éticos y morales existentes en el mundo…? ¿Por tanto, al menos, no sería conveniente saber un poco de moral o ética en general, y en particular de la moral hedonista, que es la que nos fijamos en este artículo…?
Yo no olvido la libertad coartada, de un alma esperanzada en encontrar la felicidad al otro lado de la valla.
Tanto la dirección del Partido Socialista, con Pedro Sánchez al frente, como la estructura organizativa funcionan. Esta formación no es un grupo político dogmático, absolutista, pero cuando se deciden posiciones por los órganos correspondientes, se aceptan, se respetan y se trabaja por desarrollarlas, para que redunde en beneficio del motivo esencial que les ocupa, la ciudadanía.