UGT rechaza el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones, más conocido como TTIP, y el Acuerdo Comercial entre Europa y Canadá (CETA) porque afectarán de manera significativa a la vida y condiciones de empleo de los trabajadores y que tendrán un gran impacto negativo en todos los sectores de la economía, al menos en lo que conocemos.

